
Con el apoyo de Menorca Preservation, en Biomediterrània hemos iniciado un proyecto innovador que combina ciencia y tecnología para preservar una de las especies más amenazadas de nuestros ecosistemas acuáticos: el galápago europeo (Emys orbicularis).
Esta especie es una de las joyas de nuestra biodiversidad mediterránea, pero actualmente está amenazada por la pérdida de hábitat y la presencia de especies invasoras. Para hacer frente, incorporamos el uso de drones para monitorizar las poblaciones de esta especie autóctona. Esta nueva herramienta nos permite avanzar en la preservación del galápago europeo, con mayor precisión y un menor impacto sobre el ecosistema.
El galápago europeo, conocida científicamente como Emys orbicularis, es una especie autóctona de gran valor ecológico y cultural. Se trata de un reptil acuático que habita en lagunas, estanques, marismas y tramos tranquilos de ríos, donde encuentra alimento y refugio. Su cuerpo es de tamaño medio, con un caparazón de color oscuro salpicado de puntos amarillentos.
En el Mediterráneo y, en concreto, en Cataluña y Baleares, sus poblaciones han sufrido un declive acusado en las últimas décadas. Las causas principales son la destrucción y fragmentación de hábitats naturales, la contaminación de las aguas y la interacción con especies invasoras como la tortuga de Florida (Trachemys scripta), introducida de forma irresponsable en el medio natural.
En Biomediterrània hemos puesto en marcha un proyecto pionero que integra la tecnología de drones en la conservación del galápago europeo. Estos drones están equipados con cámaras de alta resolución que permiten sobrevolar humedales y cursos de agua para localizar e identificar tortugas con gran precisión, diferenciando las especies autóctonas de las invasoras.
Esta metodología aporta diversas ventajas respecto a los métodos tradicionales:
El proyecto también tiene un componente científico y divulgativo: los datos recogidos se destinan tanto a la investigación como a la sensibilización ciudadana sobre la importancia de proteger el Emys orbicularis. De esta forma, unimos ciencia, tecnología y compromiso social en una misma iniciativa que refuerza nuestra misión de preservar la biodiversidad mediterránea.
El objetivo principal del proyecto es garantizar la preservación y recuperación del galápago europeo en los ecosistemas acuáticos mediterráneos. Gracias al uso de drones, se pueden obtener datos más fiables sobre la presencia tanto del Emys orbicularis como de las especies invasoras, lo que permite diseñar estrategias de gestión más efectivas.
Entre los impactos más relevantes del proyecto destacan:
En Biomediterrània creemos que la implicación ciudadana es clave para el éxito de los proyectos de conservación. Por eso, animamos a todo el mundo a colaborar activamente, ya sea participando en iniciativas de voluntariado, apoyando campañas de sensibilización o compartiendo información sobre la importancia de proteger la biodiversidad.
Con la suma de esfuerzos, conseguiremos que el galápago europeo continúe formando parte de nuestro patrimonio natural y que los ecosistemas mediterráneos mantengan su riqueza y equilibrio para las generaciones futuras.
Algunos medios de comunicación han colaborado ya compartiendo este nuevo proyecto. Entre ellos encontramos:
Secretario de la Asociación Biomediterrània