
El galápago europeo (Emys orbicularis) es una tortuga acuática autóctona que, a pesar de haber habitado durante siglos las zonas húmedas de Cataluña, se encuentra hoy en regresión y en peligro de desaparecer de muchos de sus hábitats tradicionales. Esta especie, discreta pero esencial para el equilibrio de los ecosistemas acuáticos, ha visto cómo la degradación de su entorno y la introducción de especies invasoras han reducido drásticamente sus poblaciones.
El galápago europeo (Emys orbicularis) es una especie acuática de tamaño medio que puede alcanzar los 20 cm de largo. Su cabeza es relativamente pequeña, con ojos prominentes y una mandíbula fuerte. El color del caparazón varía del marrón oscuro al verde oliva, con manchas o líneas amarillentas que le dan un aspecto característico. El plastrón (la parte inferior del caparazón) es más claro, normalmente amarillento o crema, también con marcas oscuras.
Una de las características más distintivas de esta especie es la presencia de puntos o rayas amarillas en la piel del cuello, las patas y la cola, que ayudan a diferenciarla de otras tortugas, como la tortuga de Florida (Trachemys scripta), una especie exótica e invasora muy común en los entornos naturales catalanes.
Los machos suelen ser algo más pequeños que las hembras y tienen la cola más larga y gruesa. Además, los machos adultos presentan un plastrón ligeramente cóncavo, que les facilita su cópula.
El galápago europeo habita principalmente en zonas húmedas con aguas tranquilas o de corriente muy suave, como estanques, lagunas, ríos lentos, canales, marismas y balsas naturales o artificiales. Estas masas de agua deben tener una buena cobertura vegetal tanto sumergida como emergente, que le sirve de refugio, alimento y lugar de reproducción.
En Cataluña, las poblaciones de Emys orbicularis se localizan sobre todo en entornos como los Aiguamolls del Empordà, el Delta del Ebro, el Baix Ter o zonas húmedas del interior de Girona y Lleida, aunque su presencia es fragmentada ya menudo limitada a núcleos muy concretos.
Fotografia de Krüger con licencia CC BY-SA 3.0
Pese a ser una especie autóctona y protegida, el galápago europeo se encuentra en una situación vulnerable y amenazada en Cataluña, debido a múltiples factores que afectan negativamente a su supervivencia. A continuación describimos las principales problemáticas:
La urbanización, la construcción de infraestructuras, la transformación agrícola y el encauzamiento de ríos han comportado la pérdida de muchas zonas húmedas naturales, esenciales para el desarrollo de la tortuga. Además, las barreras físicas dificultan el desplazamiento entre poblaciones, favoreciendo el aislamiento genético.
El vertido de fertilizantes, pesticidas, aguas residuales y otras sustancias contaminantes deteriora el ecosistema acuático. La tortuga, sensible a la calidad del agua, se ve afectada tanto a nivel fisiológico como por la reducción de la biodiversidad de su entorno.
Una de las principales amenazas es la introducción y liberación de tortugas exóticas, especialmente la tortuga de Florida (Trachemys scripta), que compite por la comida, los lugares de sol y los espacios de puesta. Estas especies son a menudo más agresivas, tienen tasas de reproducción más altas y pueden transmitir enfermedades.
El uso recreativo de espacios naturales (pesca, baño, paso de perros, etc.) puede provocar molestias o destrucción de nidos. Además, las prácticas agrícolas intensivas pueden interferir en los hábitats y rutas de desplazamiento.
Para hacer frente a la regresión del Galápago Europeo (Emys orbicularis), en Cataluña se han impulsado diversas iniciativas de conservación, investigación y sensibilización ambiental, tanto desde la administración como desde entidades científicas y ambientales:
El galápago europeo (Emys orbicularis) es mucho más que una tortuga acuática, es un indicador vivo de la salud de nuestros ecosistemas acuáticos. En Cataluña, su supervivencia cuelga de un hilo debido a la pérdida de hábitat, las especies invasoras y la presión humana. Sin embargo, gracias a la búsqueda, conservación activa e implicación ciudadana, todavía estamos a tiempo de revertir esta situación.
Desde la Asociación Biomediterrània trabajamos para preservar la biodiversidad y proteger especies como el galápago europeo. ¡Tú también puedes colaborar! Infórmate, difunde, participa en nuestras actividades y ayúdanos a garantizar un futuro por esta especie emblemática de nuestros humedales.
Secretario de la Asociación Biomediterrània